23 dic 2025

Haz el bien, sin mirar a quien...

¿Cuántas veces no lo has escuchado?

¿Hacer el bien? ¿Cómo es eso posible en un mundo donde a poco les importa eso?

No es difícil, no debes seguir una causa, solo debes estar convencido. 

La única forma de agradecer que el día de hoy, poseo salud junto con una gran parte de mi familia, principalmente mis hijos, es así, con lo que les contaré.

Conocí el hospital de cancerología hace mas de 20 años, un vecino de la casa de mis papás, nos busco, específicamente esperaba que yo pudiera ser donador de sangre para su hermano, paciente en una fase avanzada de cáncer.


Fuente: http://www.incan.salud.gob.mx/

Accedí, sin ninguna condición, hoy volvería a hacerlo. 



La experiencia fue algo que transformo mi vida, conocí una de tantas caras del cáncer, me sensibilice, no daré detalles de algo que es doloroso. 

Pero si puedo dar mi fe y mi testimonio de que la situación no ha cambiado mucho, es más, es tal vez mas indiferente hoy en día. 

Al no tener competencias médicas y recursos limitados, llevo algún tiempo tratando de contribuir a mi manera, cuando nacieron mis hijos, la situación se volvió de algo altruista, a una forma de agradecimiento. 

Como mis medios han sido limitados, compartirlo se volvió una forma de convencimiento, al menos en los círculos más cercanos, a mi alcance. 

-Donar sangre, o plaquetas cuando la salud y las condiciones lo permiten

-Contribuir en los centros de refugio para personas con cáncer. y familiares.

-Contribuir con la recolección y donación de tapitas de envases pet.

-Contribuir con campañas de difusión de eventos de detección de cáncer.

Entre otras más, habiendo miles de formas. 

En el año 2023, convencí con estos argumentos de colaborar en algo mas grande, a nuestros límites claro, una inversión de esfuerzo, tiempo, coordinación y mucho corazón.

Productos oficiales del banco de Tapitas


Y es que reunir $18999.00 nos representaba un gran reto, con una vida ajustada, lo que si sobraba era ganas, voluntad, talento y muchas tapas que se desperdiciaban en mi edificio, sin embargo era poco lo que  podíamos captar,  recuerdo que se realizaban campañas en conjunto con el área médica, con el administrador del edificio, quien  en los comedores lograba captar parte de estas tapitas, evitando que solo se desperdiciaran en la basura, aún así, reconocemos que era poco. 

Inicio del proyecto 

Se decidió hacer un corazón de herrería,  tomando el modelo que la AC www.bancodetapitas.org  replicando algo como lo tienen en su catálogo de productos.

El equipo:

  • Domingo Martínez
  • Gerardo Pérez 
  • Joel Hernández
  • Sergio Lara
  • Benito M. González
  • Fernando Vite


Los materiales.

En esta parte debo dar el crédito a dos personas principalmente, ya qué, sin su apoyo, esto no hubiera sido posible:

  • Juan Pablo Montalvo
  • Jesús López y su equipo de auxiliares de piso 

El diseño.

Se trazo en el piso del sótano, con gis, medio corazón, a decir verdad no teníamos las medidas solo queríamos aprovechar el material lo mejor posible. 


Tomamos todas las medidas de seguridad pertinentes antes, durante y después del proceso. Como profesionales de la seguridad, no era opcional, era un deber. 

De lunes a jueves, al terminar la jornada laboral, dedicábamos unas horas a este proyecto, al paso de los dias, con ausencias propias de las actividades del equipo por su trabajo, se fue avanzando, poco a poco.



Mas que un proyecto, fue una oportunidad de compartir con amigos, compañeros, un poco del agradecimiento que envuelve las ganas de ayudar a alguien mas. 



Asi pasaron varios días, semanas, tal vez meses, no era falta de constancia el trabajo era a veces muy demandante.



El proyecto se pudo terminar, hubo algunos tropiezos, hubo aprendizaje, pero al final lo que nos permitió seguir adelante fue las ganas de hacer algo útil.


Hoy sabemos que lo logramos, cada quien aportó lo que pudo, incluso, cabe agradecer a la familia, que muchas veces tuvo que comprender que llegaríamos mas tarde, por algo que parece poco. 

Gracias a la administración del edificio por haberlo acogido, por seguir promoviendo el esfuerzo y por el reto de entregar cada vez que este se llena, a las instituciones correspondientes. 

Al día de hoy, este esfuerzo permanece en las afueras del corporativo donde se fabricó, y sabemos que se le da un buen uso. Un día nosotros nos iremos de la empresa, pero este logro en conjunto, seguirá ayudando, siendo una semilla para bien de alguien más.

Si lo ves, si te sobra una tapita, ya sabes donde ponerla, no importa donde esté, te aseguro que todos estos corazones tienen el mismo fin y que siempre servirá. 

En otra ocasión, les contare del reciclaje que es otro reto a lograr con las personas.